PIZZA HUT SE DISCULPA TRAS PARODIAR HUELGA DE HAMBRE DE PRESOS PALESTINOS EN SU PUBLICIDAD

La cadena de restaurantes Pizza Hut se disculpó por la iniciativa de su franquicia israelí, la que utilizó la huelga de hambre de los prisioneros palestinos para hacer su publicidad en las redes sociales.


La controvertida publicación en Facebook provocó la indignación palestina y los llamados a boicotear a la compañía.

El post en cuestión usó la huelga de hambre que adoptaron el 17 de abril cientos de palestinos presos en cárceles israelíes, convocada por Marwan Barghuthi, figura popular entre los palestinos y considerado terrorista por Israel.

Barghuthi cumple cinco condenas de prisión por su papel en mortíferos atentados durante la Segunda Intifada (2000-2005).

Las autoridades israelíes difundieron el domingo dos videos de Marwan Barghuthi en su celda, filmados sin su conocimiento, en los que se le ve comiendo, cuando supuestamente debe estar en huelga de hambre. La difusión de las imágenes pretende desacreditarle. Sus partidarios denuncian un montaje.

Pizza Hut Israel utilizó estas imágenes para insertar en ellas una caja de pizza en el suelo de la celda, según las capturas de pantalla del montaje ampliamente compartidas en las redes sociales.



“Barghuthi, si tienes que parar la huelga, ¿lo mejor no sería hacerlo con una pizza?”, dice la frase publicitaria. La imagen desapareció el miércoles por la mañana de la página de Facebook. Posteriormente, un portavoz de Pizza Hut International se disculpó en nombre de la empresa.

“Este acto era totalmente inapropiado y no refleja los valores de nuestra marca”, respondió en un mensaje enviado el martes por la noche a la agencia informativa AFP.

“La franquicia en el país en cuestión retiró la publicación”, precisó. “Si alguien se ha sentido ofendido, lo lamentamos sinceramente”, añadió.

Más de 850.000 palestinos han encarcelados por Israel desde la ocupación en 1967 de sus territorios. Hoy hay más de 7000 prisioneros políticos, dentro de los que se encuentran 13 parlamentarios, 12 periodistas, 350 niños o niñas, 34 discapacitados y 21 personas que padecen cáncer. Los más de 1600 huelguistas de hambre reclaman mejores condiciones en las prisiones, visitas familiares o médicas y el fin de las detenciones administrativas del régimen de apartheid de israelí.

El uso de estas imágenes suscitó las reacciones de militantes palestinos en las redes sociales, en las que se pide hacer boicot a la marca, especialmente con el hashtag #boycott_pizzahut.


Fuente: Bío Bío, editado por Federación Palestina de Chile

La Nakba Palestina (1947-1949): un sociocidio

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Profesor Bichara KHADER
Universidad Católica de Lovaina

Entre 1917 y 1947, Palestina fue rehén de las maniobras del colonialismo británico. Cuando en 1917 con la Declaración Balfour Gran Bretaña prometió al movimiento sionista “un hogar nacional judío “en Palestina, los judíos representaban un 6% de la población y apenas poseían el 1% del territorio. Durante los 26 años del Mandato británico (1922-1948) las sucesivas aliyas (oleadas de inmigrantes sionistas) fueron transformando la composición demográfica de Palestina y en 1947 los judíos representaban ya el 33 % de la población total. Sin embargo tan solo poseían el 6´6 % del territorio. Claramente el apoyo británico al movimiento sionista fue decisivo, aunque conviene tener en cuenta que dicho apoyo no respondía a motivos filantrópicos. Nada más lejos de la realidad: en el contexto del Medio Oriente después de la Primera Guerra Mundial, se produjo la coincidencia entre el objetivo sionista de colonizar Palestina y el objetivo británico de asegurarse una base de apoyo en las cercanías del canal de Suez. En realidad Gran Bretaña utilizó el sionismo en interés de su estrategia imperial.
Pero el hecho de que el papel de los británicos haya sido nefasto para el pueblo palestino no debe ocultar la responsabilidad del sionismo que, desde su primer congreso en Basilea en 1897, había decidido establecer un Estado judío en Palestina; lo que significaba clara y rotundamente la “desarabización” de Palestina o dicho de otro modo la invisibilización” de su pueblo para permitir la judaización del país. El eslogan propagandístico del inicio del siglo XX, una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra es el núcleo duro de la ideología del sionismo. Chaim Weizmann, uno de los máximos dirigentes del movimiento, lo reconoce cándidamente: “Si uno lee los textos sionistas… no encuentra casi ninguna mención de los árabes”.
Pero los palestinos existían, habitaban su tierra y la defendieron, como lo revelan las numerosas revueltas contra la política británica de complicidad con el proyecto sionista que jalonaron los años del Mandato, entre las dos guerras mundiales. Ben Gurion, futuro presidente de Israel, hace en esos años esta sorprendente declaración: “La verdad es que nosotros somos los agresores y ellos se defienden. El país es suyo porque ellos lo habitan, mientras que nosotros queremos venir aquí a implantarnos”.
Con todo, el objetivo del movimiento sionista no se limitaba a implantarse en tierra palestina sino que también implicaba desarraigar a su pueblo. Para ello, para controlar el espacio palestino, se emplearon todo tipo de medios, simbólicos, institucionales, financieros, y por supuesto se recurrió a conceptos coloniales y excluyentes como la “inalienabilidad” de las tierras conquistadas por los judíos o el trabajo judío que prohibía a los campesinos palestinos (cristianos y musulmanes) seguir trabajando en esas tierras.
Durante la Segunda Guerra Mundial el movimiento sionista ya estaba sólidamente implantado en Palestina, pero sus dirigentes eran conscientes de que el momento británico se estaba acabando y habían empezado a trasladar el dispositivo del lobby prosionista a Estados Unidos. Después de haber sido sus patrocinadores, los británicos comenzaron a ser percibidos como obstáculo para la creación del Estado de Israel. A mediados de la década de los 40, grupos armados sionistas como el Stern, el Irgun y el Palmach lanzaron una ola de actos terroristas contra palestinos y británicos. El 22 de julio de 1946 un atentado contra el hotel King David, cuartel general del ejército británico en Jerusalén, llevado a cabo por el grupo terrorista judío Irgun Zvai Leumi, causó más de 90 muertos.
Para entonces y pese a la costosa presencia de casi 100.000 soldados británicos (es decir un soldado por cada 18 habitantes), las autoridades del Mandato se veían incapaces de controlar la situación. El 18 de febrero de 1947, Gran Bretaña arrojaba la toalla. El ministro de exteriores Ernest Bevin anunció ante el Parlamento: “Hemos decidido pedir a las Naciones Unidas una solución”, mientras la opinión pública británica reclamaba el fin de la aventura en Palestina con el eslogan bring the boys home. El 28 de abril de 1947, la Asamblea General de la ONU fue convocada en sesión extraordinaria en Flushing Meadows para examinar la petición del Gobierno británico de poner fin a su Mandato en Palestina.
SOCIOCIDIO
A partir de este momento en Palestina se prepara el mayor desastre: el exilio forzado de dos tercios de su población árabe, que algunos han calificado de “sociocidio”. El sociocidio, explica el historiador palestino Saleh Abdel Jawad , “significa la destrucción total de los palestinos , no solo en tanto que entidad política o grupo político nacional sino en tanto que sociedad”. Para poner en contexto esta idea es necesario un breve repaso histórico.
En 1947, Gran Bretaña remitió la cuestión palestina a la ONU. Se crearon varias comisiones, se formaron grupos de trabajo, se redactaron y se rechazaron sucesivos planes: plan de autonomía provincial, plan federal, plan confederal… Finalmente el 23 de septiembre de 1947 la Asamblea General de la ONU constituyó una comisión ad hoc para hacer propuestas definitivas. Se presentaron dos propuestas: una, la partición de Palestina en dos estados; otra un solo estado federal. Los sionistas se opusieron al Plan federal, querían un estado judío, no un estado binacional. Y fue finalmente el Plan de Partición el que adoptó la Asamblea General con 25 votos a favor, 13 en contra y 19 abstenciones o ausencias. Previamente los Estados Unidos habían usado todos los medios posibles, presión financiera, intimidación diplomática, amenazas a estados de América Latina, para forzar el apoyo al Plan de Partición (véanse mis libros Histoire de la Palestine y Los hijos de Agenor, Europa y Palestina desde las Cruzadas hasta el siglo XXI).
Los sionistas acogieron la resolución con júbilo; los palestinos con tristeza y desconcierto. La resolución dividía Palestina en 6 regiones principales: tres de ellas (56 % de la superficie total) debían formar el Estado judío y las tres otras (43,35 %) debían formar el Estado palestino, mientras que Jerusalén y sus alrededores (0,65%) se convertían en zona internacional.
Para entender la ira y el dolor de los palestinos es necesario precisar que a los judíos que representaban el 33 % de la población y poseían solamente el 6 % de la superficie total, la ONU les otorgó el 56 % del territorio. A esta injusticia primordial se añadiría inmediatamente después un auténtico proceso de purificación étnica llevado a cabo en modo planificado por los grupos armados sionistas. Esta limpieza étnica estaba íntimamente vinculada al proyecto mismo de un Estado “mayoritariamente judío”. De hecho mientras el territorio reservado al Estado palestino era demográficamente homogéneo (725.000 árabes y 10.000 judíos), el territorio adjudicado al Estado judío comprendía 272 pueblos árabes, 183 pueblos judíos y una población casi equivalente de 509.780 árabes y 499.000 judíos. Claramente el plan de partición llevaba el germen de la catástrofe palestina.
Tras la aprobación de la resolución de la ONU el 29 de noviembre de 1947, los dirigentes sionistas pusieron en marcha una campaña sistemática de limpieza étnica. El objetivo era conquistar “el máximo de territorio con el mínimo de población” El 10 de marzo de 1948 la cúpula sionista con Ben Gurion a la cabeza dio luz verde al llamado Plan Dalet que establecía la estrategia militar a seguir para vaciar de población árabe el territorio. Entre las recomendaciones del plan figura el siguiente párrafo tal como lo recoge el historiador israelí Ilan Pappé en su libro La limpieza étnica de Palestina:
Estas operaciones pueden llevarse a cabo de la siguiente manera: ya sea destruyendo las aldeas (prendiéndolas fuego, volándolas y poniendo minas entre los escombros) y en especial aquellos asentamientos que resulta difícil controlar de forma constante; o bien organizando operaciones de peinado y control según estas directrices: se rodea las aldeas, se realiza una búsqueda dentro de ellas. En caso de resistencia, los efectivos armados deben ser liquidados y la población expulsada fuera de las fronteras del Estado.
El patrón consistía en atacar pueblos palestinos, masacrar a parte de sus habitantes, y forzar al resto a un exilio definitivo sin posibilidad alguna de retorno. El historiador Israelí, Benny Morris lo dice sin rodeos:
Durante la mayor parte de 1948, las ideas sobre cómo consolidar y eternizar el exilio palestino comenzaron a cristalizar y se percibió de inmediato que la destrucción de aldeas era un medio primordial para lograr este objetivo.
El académico y escritor palestino Walid Khalidi da la cifra de 418 localidades palestinas destruidas en los meses previos y posteriores a la creación del Estado de Israel, otras fuentes cifran en 531 las aldeas palestinas destruidas o transformadas en kibboutzim, nahalim o moshavim. Casi los dos tercios del pueblo palestino (731.000) fueron forzados al exilio entre diciembre de 1947 y junio de 1948.

El caso más emblemático es la masacre de los habitantes de Deir Yassin que provocó una oleada de pánico entre la población palestina. Esta aldea cercana a Jerusalén fue asaltada por tropas del Irgun, el 9 de abril de 1948. El delegado de la Cruz Roja en Jerusalén, Jacques Reyner que fue uno de los primeros testigos en llegar al lugar de la matanza lo describe así:
Trescientas personas han sido asesinadas sin motivo militar alguno o provocación de ninguna especie, ancianos, mujeres, niños, recién nacidos, han sido salvajemente asesinados con granadas y cuchillos por tropas judías del Irgun perfectamente controladas y dirigidas por sus líderes.
Más tarde, Menachem Begin, dirigente del Irgun y responsable por tanto de la matanza, escribió en su libro de memorias, La Rebelión: Sin la victoria de Deir Yasin, no hubiera existido el Estado de Israel . En otras palabras, sin el éxodo palestino, es decir sin la limpieza étnica, Israel no hubiera visto la luz como estado judío. De hecho, antes de la proclamación del Estado de Israel, es decir antes del estallido de la Primera Guerra Árabe-Israelí, casi 300.000 palestinos ya habían sido forzados al exilio. Lo que desmonta uno de los argumentos de la propaganda israelí que acostumbra a atribuir a la guerra declarada por los estados árabes a Israel la responsabilidad de la tragedia de los refugiados palestinos.

En la tarde del 14 de mayo de 1948, sir Allan Cunnigham, séptimo y último de los altos comisarios británicos en Palestina, embarcó en el crucero Euryalus. Fue el fin del Mandato británico en Palestina. Al día siguiente, 15 de mayo de 1948, Ben Gurion proclamó el Estado de Israel. Y exactamente once minutos después, los Estados Unidos reconocían el Gobierno provisional presidido por David Ben Gurion como autoridad de facto del recién creado Estado de Israel.
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Presionados por sus pueblos los estados árabes intentaron hacer fracasar el proyecto sionista. Pero Israel salió victorioso de la contienda militar y amplió sus fronteras gracias a nuevas conquistas territoriales, acompañadas de nuevos éxodos palestinos y de nuevos desarraigos. Durante mucho tiempo, la propaganda sionista ha sostenido que los refugiados palestinos se marcharon para huir de los combates, acusando así a los palestinos de su propia desgracia (es un leimotiv de la propaganda israelí hasta nuestros días) o que los dignatarios árabes les aconsejaban, incluso les ordenaban, marcharse. Y por mucho tiempo Occidente, sordo y ciego frente a hechos innegables, ha dado crédito a esta propaganda. La realidad es que fue un “sociocidio programado”, la destrucción sistemática de una sociedad, de todo un pueblo. Los dirigentes israelíes, entre ellos Ben Gurion, aludían a la limpieza étnica con el eufemismo de “traslado coercitivo” (forced transfer). Ya en 1940 Joseph Weitz director del Fondo Agrario Judío vaticinaba: “No debemos dejar una sola aldea, ni una sola tribu”.
En su libro Palestina, historia de un conflicto Clara M. Thomas de Antonio cita un documento (Route 181) en el cual un judío israelí de setenta y tres años, que participó en la llamada “Operación Escoba” cuenta, orgulloso, aquellas hazañas de juventud: Los echamos de la región para crear una continuidad territorial judía. Formábamos una cadena. Estábamos bien armados, evidentemente. Éramos el regimiento Iftah, un batallón de 1.500 hombres… les perseguíamos. Avanzábamos echándoles hacia Jordania. Hasta una región de la que no pudieran volver.
Teresa Aranguren en Palestina: el hilo de la memoria recoge el testimonio de un refugiado que describe la masacre de Tantura, aldea situada en la zona costera al sur de Haifa: Los de Tantura eran muy testarudos y no quisieron abandonar su pueblo… cuando los soldados judíos entraron en el pueblo, separaron a las mujeres y los niños y los mandaron en camiones hasta Tulkarem. A los hombres los dividieron en grupos, los colocaron en distintos lugares del pueblo y los ametrallaron a todos.
Estos hechos, entre tantos otros, hacen añicos la propaganda israelí de que los palestinos simplemente huyeron de las zonas de combate y arroja otra luz sobre el famoso eslogan sionista, ampliamente repetido desde 1948 hasta nuestros días, de que el ejército israelí es el más “ético” de los ejércitos.
La destrucción de la sociedad palestina fue un objetivo programado. Un “sociocidio” acompañado también de un “memoricidio” como lo reconoce el mismo Moshe Dayan, en sus memorias, cuando señala: “No hay ninguna aldea, pueblo o ciudad en Israel que hoy tenga un nombre hebreo, que antes no tuviera un nombre árabe… debemos reconocer que nuestro país los hemos construido sobre los árabes”.
Alarmados por la atrocidad de los acontecimientos y por el riesgo de que la situación derivase en conflagración regional, estadounidenses y franceses propusieron a la ONU enviar a Palestina un mediador encargado de buscar una salida pacífica del atolladero palestino. El conde Bernadotte, sobrino del rey de Suecia, fue el encargado de esta mediación. En el informe que Bernadotte acabó de redactar en la noche del 15 al 16 de septiembre de 1948, se afirmaba: Numerosos informes de fuentes fiables hablan de robos, pillaje y saqueos a gran escala así como casos de destrucción de aldeas sin aparente necesidad militar. La responsabilidad del Gobierno provisional israelí de devolver la propiedad privada a sus dueños árabes y de indemnizar a esos dueños por la propiedad destruida desenfrenadamente, es clara. (8) En ese mismo informe Bernadotte hace las sugerencias siguientes: atribuir la Galilea occidental al Estado judío, añadir el Neguev al Estado árabe, unir la Cisjordania a Transjordania, internacionalizar Jerusalén y permitir el “retorno de los refugiados palestinos a sus hogares”. Esta última sugerencia resultaba inadmisible para las autoridades del recién creado Estado de Israel que querían un estado judío, étnicamente judío. El 17 de septiembre de 1948, es decir al día siguiente de presentar su informe, Bernadotte y su acompañante el coronel francés Andre Serot fueron asesinados por el grupo terrorista judío Stern.
El 11 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución 194 cuyo artículo 11 resuelve que debe permitirse a los refugiados que deseen regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos que lo hagan lo antes posible y que deberán pagarse indemnizaciones a título de compensación por los bienes de los que decidan no regresar a sus hogares y por todo bien perdido o dañado cuando en virtud de los principios del derecho internacional y por razones de equidad esta pérdida o este daño deba ser reparado por los gobiernos o autoridades responsables.
Esta resolución como muchas otras cayó en saco roto. Lo que no impidió al sucesor de Bernadotte, el Dr. Bunche, presidir la firma de los acuerdos de armisticio entre Israel y Egipto el 24 de febrero de 1949, seguidos por otros acuerdos con Líbano el 23 de marzo , con Jordania el 3 de abril y con Siria el 20 de julio. Claramente los estados árabes firmaban su derrota política y militar. A finales de 1949, Israel dominaba el 78 % del territorio de Palestina. Despedazado y fragmentado, el pueblo palestino se dispersó en el exilio o en campos de refugiados en Cisjordania, Gaza, Jordania, Líbano y Siria.
En diciembre de 1949, el número de refugiados palestinos registrado por Naciones Unidas alcanzaba la cifra de 940.000. Ese mismo año, la ONU creó la UNRWA (United Nations Relief and Works Agency), una agencia especial encargada de atender las necesidades alimentarias, sanitarias y educativas de los refugiados palestinos. La agencia tenía en principio un carácter provisional, “hasta que los refugiados puedan regresar a sus hogares”.
Hasta nuestros días, la tragedia palestina sigue siendo una herida abierta. Para vergüenza de Occidente y de la comunidad internacional, la Nakba del 48 se ha convertido en “una Nakba permanente”.

1) Bichara Khader. Histoire de la Palestine (3 volumes) Edt Maison Tunisienne de L,Édition , 1975-1976 ; Los hijos de Agenor, Europa y Palestina desde las Cruzadas hasta el siglo XXI Edciones Bellaterra, Barcelona,2000.
2) La Limpieza étnica de Palestina. Ilan Pappé. Edt Crítica , Barcelona 2008
3) The Birth of the Palestinian Refugee Problem, 1947-1949. Benny Morris. Edt Cambridge Middle East Library. 1987
4) Jacques Reynier. A Jerusalem un drapeau flottait sur la ligne de feu. Edt de la Braconniere. París 1950
5) Menachem Begin. La Rebelión. Plaza y Janés S.A. editores 1978.
6) Clara. M. Thomas de Antonio. Palestina, Historia de un conflicto
7) Teresa Aranguren. Palestina : el hilo de la memoria. Edt Barataria 2011
8) Documento de Naciones Unidas A/648, 16 de Septiembre de 1948

Apoya la campaña ‘Tarjeta roja a Israel’

Hace una semana, el 19 de abril, se le envió a la FIFA una carta firmada (carta en inglés) por más de 100 asociaciones deportivas, sindicatos y organizaciones de DDHH de todo el mundo pidiendo a los miembros del Consejo de la FIFA que insistan en que la liga nacional de fútbol de Israel revoque la afiliación de siete clubes con base en asentamientos israelíes ilegales en territorio palestino ocupado, o que enfrenten una suspensión por la FIFA. (Ver nota de prensa en inglés y castellano)

La FIFA discutirá el tema en su próximo Congreso del 10 al 11 de mayo de 2017.

Israel está trabajando abiertamente para mantener el status quo, pidiendo a la FIFA que elimine la cuestión de los clubes de asentamientos de la agenda del Congreso y buscando alianzas en las embajadas de docenas de países para presionar a los países anfitriones con el fin de que apoyen la posición israelí de mantener su regimen de apartheid.

Es importante que presionemos a la FIFA para que tome las medidas oportunas ahora y asegurar que la FIFA finalmente vote a favor del respeto a los derechos del pueblo palestino y del derecho internacional. Algunas ideas de acciones que pueden ser llevadas a cabo son:

– Organizar acciones creativas y entregar la carta a su asociación nacional de fútbol. Haz fotos y videos de la entrega de las cartas o de los eventos y compártelas en las redes sociales. Acuérdate de enviar la información sobre los eventos planeados a pacbi.coord@bdsmovement.net

– Instar a las personalidades deportivas a tomar una posición pública apoyando la expulsión de los equipos de asentamientos israelíes.

– Ponerse en contacto con periodistas deportivos y animarles a que cubran la historia

– Twitear y publicar en las redes sociales. Algunos ejemplos de Tweets:

– Ken Loach, Richard Falk y Paulo Sérgio Pinheiro le exigen a @FIFAcom que expulsen a los clubes de asentamientos israelíes

– Organizaciones que representan a millones critican a @FIFAcom por el doble rasero usado con los clubes israelíes de asentamientos

– El exfutbolista Juan Carlos Oblitas a @FIFAcom: Ningún país puede estar por encima de las decisiones de la ONU sobre los asentamientos israelíes

– Con los clubes de asentamientos israelíes, @FIFAcom está vulnerando su propio compromiso de respetar los derechos humanos

– Asociaciones deportivas y sindicatos critican a @FIFAcom por la aplicación selectiva de las normas relativas a los clubes israelíes de asentamientos

– Israel usa “el hermoso juego” para blanquear las violaciones del derecho internacional como @FIFAcom

En los últimos meses, el asesor especial de la ONU sobre el deporte para el desarrollo y la paz66 miembros del Parlamento Europeo, 30 miembros del Parlamento suizo, más de 40 miembros del Parlamento danés38 miembros de la Cámara de los Comunes británica y Human Rights Watch han instado a la FIFA a resolver la cuestión de los clubes de asentamiento.

Asegurémonos de que la FIFA y las federaciones miembros reciban el mensaje: El Apartheid no tiene lugar en el “hermoso juego”.

Para más información: pacbi.coord@bdsmovement.net

Fuente: BDS Madrid

Carta abierta de varios artistas a Radiohead para que no actúe en Israel ‘hasta que termine el apartheid’

Este verano, Radiohead actúa en Israel para presentar su último disco, ‘A Moon Shaped Pool’. Entre los artistas firmantes se encuentran Roger Waters de Pink Floyd, Thurston Moore de Sonic Youth o Tunde Adebimpe de TV On the Radio.

La presencia de esta fecha en su gira no ha gustado a un sector de sus colegas de profesión, que ha publicado una carta en Artistas por Palestina para denunciar que el grupo británico haya aceptado tocar en el país, condenado por Naciones Unidas -y por miles de personas en todo el mundo- por su conflicto con Palestina. Entre los artistas firmantes se encuentran Roger Waters de Pink Floyd, Thurston Moore de Sonic Youth o Tunde Adebimpe de TV On the Radio.

“Tocando en Israel, tocáis en un país en el que se ha impuesto un sistema de apartheid en el pueblo palestino, según informaciones de Naciones Unidas”, reza la carta. “Ya que Radiohead se manifiesta a favor de la libertad de los tibetanos, entendemos que habéis sido contactados por manifestantes palestinos para rechazar la oferta y nos preguntamos por qué habéis ignorado su petición de luchar por otro pueblo que se encuentra bajo ocupación extranjera. Y ya que Radiohead encabezó un concierto por el cincuenta aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, nos preguntamos por qué habéis ignorado la llamada para imponeos contra la negación de esos derechos que sufren los palestinos”.

El escrito continúa: “Claramente habéis leído las informaciones de Amnistía Internacional, de modo que sabéis que Israel niega la libertad de los palestinos bajo ocupación, que no pueden vivir donde quieran, no pueden viajar adonde les apetezca, que son detenidos (y con frecuencia torturados) sin represalias ni juicios, y que ni siquiera pueden usar Facebook sin ser vigilados, censurados o arrestados”.

“Pidiéndos que no actuéis en Israel, los palestinos han confiado en vosotros para ayudar, con solo un gesto, a terminar con la presión que Israel ejerce contra Palestina y para terminar con su violación de los derechos básicos y de la ley internacional”.

El texto concluye: “por favor haced lo que los artistas hicieron durante la etapa de opresión en Sudáfrica: manteneos al margen hasta que termine el apartheid”.

Fuente: Jordi Bardají, Jenesaispop.com

¿Qué reclaman los presos palestinos en huelga de hambre?

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Mil trescientos presos políticos palestinos comenzaron una huelga de hambre abierta exigiendo mediante un documento presentado ante las autoridades penitenciarias israelíes mejoras en las condiciones de encarcelación. Las exigencias que se incluyen en el documento son:

1. La instalación de teléfonos públicos para que los detenidos palestinos en todas las prisiones y secciones donde se encuentren puedan comunicarse con sus familias.

2. Visitas:
• La restauración de la segunda visita mensual interrumpida el año pasado por el Comité Internacional de la Cruz Roja.
• El compromiso de que una vez restaurada la segunda visita mensual (una cada quince días) no será cancelada por el gobierno israelí ni por ninguna otra entidad.
• La autorización a parientes de primer y segundo grado a visitar a los detenidos.
• El aumento de la duración de la visita de cuarenta y cinco minutos a una hora y media.
• El otorgamiento de permiso para que los detenidos puedan tomarse fotografías con sus familiares al menos cada tres meses.
• El establecimiento de instalaciones para que se desarrollen las visitas con las comodidades mínimas y necesarias.
• La autorización a ingresar a los hijos y nietos menores de 16 años a todas las visitas a los detenidos.

3. Asistencia sanitaria:
• El cierre del denominado Hospital Penitenciario Ramla, ya que el mismo no cuenta con las condiciones mínimas para que los detenidos puedan ser atendidos de manera adecuada.
• La finalización de la política de salud israelí que trata a los detenidos negligentemente de forma deliberada.
• La realización de exámenes médicos periódicos.
• La práctica de cirugías con un alto estándar médico.
• El otorgamiento de permiso a los presos para que puedan ser tratados por médicos especializados que no pertenezcan al Servicio Penitenciario de Israel.
• La liberación de los detenidos enfermos, especialmente aquellos que tienen discapacidades y enfermedades incurables.
• La exención de los costos de los tratamientos médicos a los detenidos.

4. La presentación de una respuesta satisfactoria a las necesidades y demandas de las mujeres palestinas detenidas, particularmente la adecuación de los medios de transporte en los que son trasladadas durante una gran cantidad de horas de las prisiones a los tribunales israelíes y viceversa

5. Transporte:
• La cesación del trato inhumano con respecto a los detenidos al momento de ser transportados.
• La reincorporación de los detenidos a las prisiones después de las visitas a clínicas o a los tribunales y que éstos no sean trasladados ni permanezcan retenidos en celdas transitorias.
• El acondicionamiento de los medios de transporte y la provisión de alimentos cuando se realicen traslados extensos.

6. La posibilidad de ver canales de tv mas allá de los canales de aire israelíes que poco tienen que ver con la idiosincrasia de los detenidos.

7. La instalación de acondicionadores de aire en las cárceles, especialmente en las cárceles de Megiddo y Gilboa.

8. La restauración de las cocinas en todas las prisiones y la manutención de las mismas bajo la supervisión de los detenidos palestinos.

9. La obtención de permiso para el ingreso de libros, periódicos, ropa, comida y artículos personales durante las visitas.

10. El desistimiento de la política de confinamiento solitario.

11. La disolución de la política de detención administrativa (detencion sin el debido procedimiento legal).

12. La adquisición de permiso para que los detenidos estudien en la Universidad Abierta Hebrea.

13. La aprobación de permiso para que los detenidos puedan rendir exámenes de Tawjihi (exámenes de secundaria).

Luchan contra el muro… en Cisjordania; Comité Palestino BDS

Nota tomada del EXCELSIOR.

AUTOR: MARÍA FERNÁNDEZ REHBERGER


La solución de dos estados en Israel y Palestina llegará cuando los gobiernos rompan los vínculos de complicidad (sobre todo económica) con el régimen de colonización israelí, dijo a

Excélsior Pedro Ferracio Charbel, coordinador del Comité de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel (BDS) en Latinoamérica.

El BDS arrancó en 2005 como un llamado de la sociedad civil palestina a la comunidad internacional para presionar a Israel a que devuelva los territorios palestinos ocupados desde 1967 en Cisjordania y la Franja de Gaza.

El movimiento, inspirado en el boicot contra la Sudáfrica del apartheid, también ondea la bandera de derribar el muro que Israel, bajo el mandato del entonces premier Ariel Sharon, levantó en Cisjordania en 2002 para, supuestamente, defenderse de los ataques procedentes de territorios palestinos.

Tanto La Corte Penal Internacional (CPI) como Naciones Unidas y asociaciones de derechos humanos declararon ilegal esta verja por invadir suelo palestino y bloquear la solución de dos estados
(israelí y palestino) para lograr la paz en un conflicto envuelto en más de seis décadas de guerra.

La comunidad internacional apoya la solución de dos estados, pero los gobiernos no rompen sus vínculos con empresas que retroalimentan la ocupación israelí”, destacó el activista. Éste hizo referencia al caso de México donde el gobierno federal condenó los asentamientos, pero “algunas multinacionales mexicanas participan en el movimiento de colonización israelí manteniendo sus fábricas en los territorios palestinos ocupados”.

En cuanto al muro que el presidente estadunidense, Donald Trump, quiere levantar en la frontera con México, Charbel recordó que el primer líder mundial en apoyar dicha construcción fue el premier israelí, Benjamin Netanyahu. De hecho, Magal Security Systems Ltd, la compañía
israelí que construyó la barrera en Cisjordania quiere adjudicarse la construcción del muro de Trump. 

Con el gobierno de Trump están más claras las conexiones entre las violaciones de derechos humanos en distintas partes del mundo y, ¡qué mejor ejemplo que el de ésta compañía israelí! Es decir, donde hay injusticias y violación de derechos humanos, las empresas israelíes ven oportunidades para exportar sus tecnologías desarrolladas en Palestina”, manifestó.

Charbel también mencionó el ejemplo de Brasil, país que retiró a su embajador de Israel, pero la nación sudamericana “es el quinto comprador del mundo de armas de Israel”. “Los palestinos no necesitan caridad, sólo romper esos lazos para que se haga justicia”, insistió.

El BDS, por ello, lucha a capa y espada para que se otorguen los mismos derechos a los palestinos en territorio israelí (son un 20% de la población del Estado judío) y que los refugiados puedan regresar a sus casas tal y como lo estipuló la resolución 194 del Consejo de Seguridad de la ONU.

FRUTOS COSECHADOS

No obstante, el movimiento también está recogiendo sus frutos, pues empresas de telecomunicaciones como Orange, en concreto, salieron del mercado israelí por la gran pérdida de contratos alrededor del mundo. G4S (la mayor compañía de seguridad del mundo) anunció que iba a salir del mercado israelí e incluso ya cerró alguno de sus negocios por el impacto de las campañas, según Charbel.

G4S perdió contratos en Colombia y Ecuador. La fundación Bill Gates sacó sus inversiones de la empresa por sus vínculos con el apartheid israelí”, detalló, y añadió que según un informe de la ONU, Israel tuvo 40% menos de inversiones debido a la presión ejercida por el BDS.

Además, dijo, “artistas como Roger Waters, la activista Angela Davis o el físico más famoso del mundo Stephen Hawking, entre otros muchos, no aceptan invitaciones institucionales de Israel”. 

En cuanto a la respuesta israelí, Charbel apuntó que el gobierno del premier Benjamin Netanyahu trata de difamar y criminalizar el movimiento, alegando que es antisemista y apoya el terrorismo. De hecho, destacó que Israel busca impedir a Omar Barghouti, uno de los fundadores del BDS, la entrada a Estados Unidos para recoger el Premio Ghandi de la paz en la Universidad de Yale.

El BDS es una corriente pacífica, sin vinculaciones políticas que va en contra de todas las formas de discriminación, incluso del antisemitismo. Tenemos el apoyo de israelíes judíos dentro de Israel y de judíos por el mundo como la organización Jewish Voice for Peace (Voz Judía por la Paz), así que no hay manera ni justificación de frenar un movimiento pacífico”, manifestó Charbel. “Esto demuestra la opresión del régimen israelí que persigue a sus propios ciudadanos defensores de la justicia y la libertad de los palestinos”, lamentó.

UNA ISLA ARTIFICIAL

A su vez, en la mesa del debate israelí está el proyecto de construir una isla artificial, valorada en cinco mil millones de dólares, cerca de la Franja de Gaza para conectar a ésta con el resto del mundo y aliviar la economía de una zona bloqueada por Israel desde 2007, según indicó el ministro de Transporte, Yisrael Katz. 

El político señaló en su página de Facebook que la isla se comunicará con Gaza a través de un puerto de 4.5 kilómetros y que se prevé la construcción de un aeropuerto (el anterior fue destruido por Israel en 2001), una central eléctrica y un hotel.

Los palestinos, por su parte, manifestaron que este proyecto intensifica aún más el bloqueo israelí en el enclave costero palestino.

Los pescadores palestinos no pueden ni pescar porque sufren agresiones del ejército israelí”, dijo Charbel. Recordó, además, cómo recientemente impidieron la llegada de una flotilla internacional de 13 mujeres que buscaban denunciar la situación“ilegal e inhumana” allí. 

Israel y Egipto impusieron el bloqueo de la zona después de que Hamas, el movimiento de Resistencia Islámica, llegase al poder en 2007. El Estado israelí alegó que necesitaba protegerse del grupo, considerado terrorista por la comunidad internacional. “El tema es que para Israel la solución es la no solución, es decir, mientras siguen hablando, continúan construyendo más asentamientos e invadiendo el terreno palestino”, lamentó el activista, pero a Palestina siempre le quedará el BDS: “Nuestro movimiento es la esperanza del pueblo palestino y la de los israelíes judíos que creen en una paz justa y duradera”.

Link de origen: http://m.excelsior.com.mx/global/2017/04/09/1156756

​La Matanza del poblado palestino de Deir Yasin 9 de Abril 1948


Para no olvidar las victimas de genocidio.

Relato del informe del delegado de la Cruz Roja Internacional en Palestina Jacques Rinior
“La tarde del sábado 10 de abril, recibí una llamada telefónica de socorro de un árabe, la voz requería mi presencia inmediata en el poblado árabe de Deir Yasin, situados a escasos kilómetros de la ciudad de Jerusalén. Mi comunicante informaba que todos los habitantes de dicho pueblo habían sido aniquilados.” El pasado 9 de Abril se cumplía el 60 aniversario de una de las primeras masacres llevadas a cabo contra el pueblo palestino, antes incluso de la Partición y de la creación de un estado judío en Palestina
mapa Deir Yasin
La tarde del sábado 10 de abril, recibí una llamada telefónica de socorro de un árabe, la voz requería mi presencia inmediata en el poblado árabe de Deir Yasin, situados  a escasos kilómetros de la ciudad de Jerusalén. Mi comunicante informaba que todos los habitantes de dicho  pueblo habían sido aniquilados. Obtuve la  información de que las hordas del grupo Irgún eran los que tenía control sobre aquel lugar. Me puse en contacto de inmediato con Agencia Judía, y del cuartel general del grupo de la Hagana, ambos negaban ninguna información al respecto, además intentaban disuadirme de que era imposible atravesar las líneas defendidas por Argón. Me pedieron desistir de cualquier intento de acercarme al poblado, por el peligro que suponía  para mi integridad física.  Comprendí que no solo no querían ayudarme sino,  que se rechazaba cualquier responsabilidad de lo que me pudiera  suceder si me aventurara en el poblado. Les aseguré que de todos modos que  iría al lugar. Es obvio que esta Agencia Judía, de mala fama, ejercía el control sobre la región, y tenía la responsabilidad de velar por mi seguridad personal, en cumplimiento de mi labor.
En realidad no sabía que hacer, sin la cobertura de los judíos era prácticamente imposible alcanzar el poblado. Al rato me acordé de una enfermera judía que había conocido por casualidad, y que me había facilitado su número de teléfono, ofreciéndose a colaborar conmigo en caso de necesidad. Le llamé bien avanzada la tarde para informarle de la situación, me citó al día siguiente en una lugar convenido sobre las 7 de la mañana, ahí recogería  una persona en mi coche.
A la hora, y en el lugar convenido, me esperaba un hombre  vestido de civil, pero iba armado con una pistola, se introdujo rápidamente en mi vehículo, y me pidió que avanzara sin parar. Le pedí que me condujera hacia el poblado de Deir Yasin, se limitó a indicarme el camino, afirmando que le resultaba imposible hacer más, me dejó solo. Entonces, abandoné la carretera general, para coger  un camino comarcal, de frente me topé con un puesto militar, dos soldados me mandaron parar, entendí que me pedían bajar del coche para ser cacheado. Uno de los centinelas me hizo saber que era su prisionero, el otro me cogió de la mano, y me habló en alemán, ya que no entendía ni el ingles ni el francés, me expresó su gusto de conocer a un delegado de la Cruz Roja, me comentó que él mismo fue prisionero en un campo de concentración nazi, y que gracias a la Cruz Roja, salvó su vida, expresó  que me consideraba más que un hermano, y que haría todo lo que estuviera  en su mano para conducirme a Deir Yasin.
A 500 metros del poblado, nos detuvimos largo tiempo a la espera  de obtener el permiso para entrar. A pesar de peligro de estar en esta zona  sometida a fuego cruzado, los hombres de Argón (por IRGÚN) no estaban por la labor de facilitar las cosas; finalmente llegó un hombre de esta banda con mirada inquietante, fría, y odiosa, le comuniqué que estaba en misión humanitaria, para ayudar a los heridos y contar las víctimas, y que no tenía intención de investigar lo ocurrido. Le recordé que las autoridades judías habían firmado los convenios de Ginebra, y por lo tanto estaba en misión oficial. Mi palabras irritaron  al oficial que me respondió con malos modos diciendo que la banda Argón era la única autoridad en esta zona, ni siquiera la Agencia Judía, tenia poder de decidir. 
Mí guía al oír los  gritos intervino para aplacar la ira de aquel oficial que volviendo hacia mí dijo que  podría hacer lo que quisiera bajo mi entera responsabilidad. Tuve una versión completa de lo ocurrido a través del testimonio con mis interlocutores. En este pueblo vivían 400 habitantes desarmados que convivían con los judíos, hasta que llegaron los militantes de Argón hacía 24 horas, entraron en el pueblo llamaron a través de megáfonos a todos los habitantes, para desalojar sus casas y entregarse. Pasados 15 minutos de espera, el plazo dado para  que se cumplieran las órdenes, algunos militantes de partidos políticos árabes se entregaron y fueron hechos prisioneros, mas tarde fueron utilizados de escudos en línea del  frente con los árabes. Los  que no se entregaron tuvieron el “destino que merecían”, según mis interlocutores, que restaron importancia a lo  ocurrido, pidiendo no exagerar ya que había un número reducido de muertos, “que serán enterrados una vez acaba la limpieza del pueblo”. Me dijeron con sorna que si encontrara cadáveres que me los podría llevar, y sentenciaron “que no había heridos”.
Me invadió un gran escalofrío después de lo oído, decidí volver de inmediato a Jerusalén por una ambulancia y un camión. De vuelta al pueblo, el fuego de la parte árabe había cesado por completo. Solo vi tropas uniformadas judías, todos incluso jóvenes, adolescentes, y mujeres  armados con revólveres, ametralladoras, bombas, grandas y cuchillos con sus filos sangrantes aún. Vi que una  adolescente  llevaba  una gran cochillo con resto de sangre, lo exhibía como un trofeo de su heroica hazaña. Me pareció que aquel grupo era el  brazo ejecutor de la misión de limpieza y que la había cumplido con saña y satisfacción.
Hice un intento de entrar en una casa, había más de diez soldados rodeándome con las armas en posición intimidatoria, el oficial al mando me impidió la entrada, bajo la excusa de que se iban a traer los cadáveres. Me invadió  una gran tensión nerviosa, expresé a aquellos criminales mí gran consternación  por su comportamiento, me resulta imposible soportar tanta infamia, empujé a los que me rodeaban y entré en aquella casa. La primera estancia de la vivienda estaba totalmente oscura y vacía, en la habitación contigua encontré entre muebles destrozados algunos cadáveres. Estaban fríos como el hielo, tenían múltiples orificios de balas disparados a poca distancia, otros destrozados por efecto de las  bombas, otras victimas habían sido rematados con cuchillos.

 

El  mismo escenario lo contemplé en la otra habitación, cuando me disponía a salir de aquella casa, oí algo parecido a un suspiro, me puse a revolver entre los cadáveres fríos, hasta que encontré un pie pequeño que estaba relativamente cliente. Una niña de aproximadamente 10 años gravemente herida por un bomba, pero seguía con vida, intenté llevarla pero el oficial me lo impidió, e iba a cerrar la puerta. Desesperado le empujé, cogí aquella niña y salí corriendo, como el que coge un inesperado regalo del cielo, protegido por mi acompañante.
Las ambulancias cargadas abandonaban el lugar a toda prisa con la intención de  volver de inmediato. Mientras tanto continuaba  con mí tarea animado por mi triunfo sobre aquellas tropas, que no se atrevieron  atacarme directamente. 

Pedí a los operarios que cargaran los cadáveres de aquella casa, mientras me  dirigía otras casas contiguas para proseguir ni labor. La dantesca  escena se repetía en todas las casas, tan  solo encontré dos personas con vida, eran dos mujeres, una anciana, que se salvó simulando  estar  muerta durante 24 horas.
En el pueblo vivían 400 personas, 50 pudieron huir, tres sobrevivieron, y  el resto fueron aniquilados cumpliendo órdenes. Al parecer las fuerzas que cometieron la masacre eran demasiado disciplinadas.

         De vuelta a Jerusalén, me dirigí a la sede la Agencia Judía, para expresar  mi estupor por su incapacidad de controlar a 150 milicianos entre hombres y mujeres armados, responsables de aquella matanza . 

         Comuniqué la noticia a los árabes, no les di detalles sobre la envergadura de masacre, sólo les  informe  de que había un indeterminado número de muertos en el pueblo, y les pregunté que podría hacer con los cadáveres, y donde deben ser enterrados, me pidieron que les inhumara  en un lugar adecuado que pudiera ser reconocido mas tarde, mecomprometí a  hacerlo según sus deseos. En el camino de vuelta al pueblo, encontré a los miembros de unidad de la Argón, de muy mal humor, intentaron impedirme  el paso, interpreté su comportamiento como venganza hacia mi persona por ser  un testigo ocular de sus acciones. Con firmeza les pedí que me dejaran continuar con mi labor, incluso me atreví a pedir su asistencia para enterrar los cadáveres. Después de una acalorada discusión aceptaron cavar una fosa en un jardín pequeño. Era imposible identificar a los cadáveres, no llevaban documentación, pero documenté la descripción exacta y la edad aproximada de cada uno de los victimas.
Dos días después, los soldados de Argón, abandonaron el lugar, fueron sustituidos por unidades de la Hagana. Descubrimos cadáveres amontonados al intemperie sin el más  mínimo respeto …..
Días mas tarde me visitaron en mi despacho dos hombres bien parecidos vestidos de  civiles, eran el líder del grupo  Argón y su ayudante, Traían un texto. Me pidieron  firmar una declaración en que manifestaba haber recibido la ayuda requerida para cumplir mi tarea, incluso debería expresar mi agradecimiento por el supuesto apoyo. No tuve duda en rechazar  lo que me proponían firmar inmediatamente, bajo amenazas de muerte. 

Me negué a firmar aquel manifiesto por no estar ajustado a la verdad de los hechos.
Traducido  del Árabe  Por Jalil Sadaka

Palestinos exigen que Cemex salga de los territorios ocupados por Israel

  • ​Es partícipe de la colonización ilegal, aseguran activistas

Georgina Saldierna para Periódico La Jornada.

Domingo 9 de abril de 2017, p. 13

Representantes de la campaña Palestina contra el Muro del Apartheid denunciaron que la empresa mexicana Cemex tiene tres plantas de producción en los territorios ocupados por Israel, por lo cual forma parte de la ilegal colonización impulsada por la administración de Tel Aviv en aquella zona.

De visita en México, donde se reunieron con agrupaciones sociales, partidos políticos y estudiantes, para exponer la situación palestina, pidieron a la cementera salir de la región y que Los Pinos emprenda una acción al respecto.

Dado que es una compañía que opera en todo el mundo, cerrar las tres plantas que tiene en los territorios ocupados no causaría un cambio fundamental en su presupuesto, explicó Maren Mantovani, coordinadora de las relaciones internacionales de la campaña y miembro del comité por el Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).

Esta última iniciativa, agregó, busca incrementar la presión económica y política sobre Israel para que ponga fin a la colonización, reconozca los derechos humanos del pueblo palestino y desmantele el muro, entre otros objetivos.

En entrevista consideró que la opinión pública mexicana debe analizar la actuación de Cemex en esa zona.

Para la activista, la cementera se encuentra en completa contradicción con la política del gobierno mexicano, el cual ha reconocido al estado de Palestina y ha condenado la política de los asentamientos de Israel.

Teniendo como base la Cuarta Convención de Ginebra y resolutivos de la Corte Internacional de Justicia, Mantovani aseguró que los propietarios de la compañía cometen crímenes de guerra al ser parte de la colonización israelí y auxiliar en su establecimiento y en la edificación de torres de control.

Link de origen: http://jornada.unam.mx/2017/04/09/politica/013n2pol?partner=rss

“El racismo y la discriminación racial son la antítesis de la libertad, la justicia y la igualdad.”

21 MARZO, 2017. Vía https://boicotisrael.net/

El movimiento global de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) por la libertad, la justicia y la igualdad del pueblo palestino es un movimiento de derechos humanos incluyente y noviolento que rechaza todas las formas de racismo y discriminación racial. El movimiento es liderado por el Comité Nacional Palestino de BDS (BNC), la mayor coalición de partidos políticos palestinos, sindicatos y agrupaciones profesionales,  redes de personas refugiadas, comités populares y organizaciones sociales.

La llamada de la sociedad civil palestina al BDS en 2005, que pide poner fin a las violaciones flagrantes por parte Israel del derecho internacional para salvaguardar los derechos humanos del pueblo palestino, está anclada en los principios recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos. La Declaración estipula, “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos” y que todo el mundo tiene derecho a los derechos y libertades fundamentales “sin distinción de ningún tipo, como raza, color, sexo, idioma, religión, política u otra opinión, origen nacional o social, propiedad, nacimiento o cualquier otra condición.”

Fundamentados en estos principios y en el compromiso del movimiento BDS por la igualdad de derechos de cada ser humano, independientemente de su identidad, estamos firmemente en contra de las ideologías políticas, leyes, normas y prácticas que promuevan el racismo. Rechazamos el sionismo por constituir el pilar ideológico racista y discriminatorio del régimen de Israel, de la ocupación, el colonialismo y el apartheid que ha privado al pueblo palestino de sus derechos humanos fundamentales desde 1948.

Adhiriéndose a la definición de las Naciones Unidas de la Discriminación Racial, el movimiento BDS no tolera ningún acto o discurso que adopte o promueva, entre otros, racismo contra los negros, racismo anti-árabe, islamofobia, antisemitismo, sexismo, xenofobia u homofobia.

Condenamos enérgicamente el apartheid, el genocidio, la esclavitud, la explotación colonial y la limpieza étnica, que son crímenes contra la humanidad fundamentados sobre el racismo y la supremacía racial, y reclamamos el derecho de sus víctimas, incluyendo a sus descendientes, a la reparación integral. Igualmente condenamos y nos solidarizamos con las víctimas de otras violaciones de derechos humanos, como la trata de seres humanos, la explotación de trabajadores y trabajadoras y la explotación sexual.

Guiados por el programa inclusivo de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y Formas Conexas de Intolerancia, celebrada en 2001 en Durban, Sudáfrica, los principios del movimiento BDS incluyen los valores de la diversidad cultural, solidaridad y apoyo mutuo entre las víctimas de racismo y discriminación racial.

Basándonos en estos valores manifestamos nuestra solidaridad con las personas de ascendencia africana, indígenas, gente sin tierra, refugiadas y migrantes, personas explotadas y oprimidas por el avance económico de unos pocos, así como con aquellas personas discriminadas y perseguidas por sus creencias o identidades, incluyendo la casta. Defendemos  sus respectivas luchas por una justicia social racial, económica, de género y ambiental.

Extendemos nuestro apoyo a todas las comunidades marginadas, entre otras las comunidades árabes, negras, indígenas, musulmanas, judías, asiáticas, latinas, romaní y dalit, que son los objetivos de los movimientos racistas, xenófobos y de extrema derecha que crecen o se acercan al poder, particularmente en los Estados Unidos, Europa, América del Sur, India y otros muchos lugares del mundo.

También nos solidarizamos con las luchas de las minorías en el mundo árabe contra el racismo y la discriminación racial, por la justicia y la plena igualdad.

Los principios del movimiento BDS llaman a la solidaridad proactiva con las comunidades oprimidas en todo el mundo y con todas las víctimas de actos racistas y su retórica, ya que la nuestra es una causa común. Apoyamos su resistencia, en armonía con el derecho internacional, contra la intolerancia y las ideologías y practicas racistas

El racismo y la discriminación racial son la antítesis de la libertad, la justicia y la igualdad.

Carta de dimisión de Rima Jalaf, jefa de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de las Naciones Unidas

Rima Jalaf
Hace unos días una comisión de la ONU publicó un informe que declaraba sin ninguna duda que Israel comete crimen de Apartheid contra la población Palestina.

Ese informe desató la histeria en Israel y sus aliados, que ordenaron al “socialista” Secretario General de la ONU Antonio Guterres que eliminase el informe. Dicho y hecho, el informe ha sido eliminado de la web de la ONU, y la responsable de la comisión que elaboró el informe, Rima Khalaf, ha dimitido en protesta. 

Otro de los firmantes de ese informe censurado es el relator de la ONU para los DDHH, Richard Falk.

Quien quiera leer el informe puede hacerlo aquí: https://electronicintifada.net/blogs/ali-abunimah/un-official-resigns-after-pressure-withdraw-israel-apartheid-report

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Esta es la carta de dimisión de Rima a Guterres, enorme dignidad por su parte:

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Carta de dimisión de Rima Jalaf, jefa de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de las Naciones Unidas 

Estimado señor secretario general 

He reflexionado largamente después de leer su carta,  y que vaya por delante que no cuestión su derecho a impartir sus ordenes de retirar el informe insertado en la página web de la ESCWA , tampoco tengo duda de que nosotros los funcionarios de la Secretaria General, estamos obligado a acatar las órdenes del secretario general. Sé muy bien, su compromiso con los derechos humanos en general, y su posición respecto a los derechos del pueblo palestino, especialmente, comprendo su preocupación por las situaciones que atravesamos en estos complicados días que no le dejan muchas opciones.  
Me constan las presiones y amenazas que se ejercen sobre la Naciones Unidas, y sobre su persona, por estados influyentes, y prepotentes, a raíz del informe de (ESCWA) titulado los (Acciones de Israel contra el Pueblo Palestino, y la cuestión del apartheid). No me extraña que dichos estados, regido en la actualidad por gobiernos insensibles a las normas del derecho internacional y los valores de los derechos humanos, recurran a las amenazas y al miedo, cuando se muestran incapaces de defender sus políticas y tapar sus violaciones del derecho internacional, acudir a estos tipos de presiones. Resulta lógico que el criminal agrede a todo el que defienda la causa de la víctima. A pesar de todo yo no estoy dispuesta a someterme a estas presiones.

No solo por mi condición de funcionaria internacional, sino además por ser un ser humano justo, al igual que usted, convencida de los valores, principios humanos supremos, que han sido el motor de las fuerzas que han luchado y siguen luchando por bien a lo largo de la Historia, son los mismos valores sobre los cuales se fundó nuestra Organización de las Naciones Unidas. Estoy absolutamente convencida, igual que usted también, que la discriminación entre seres humanos por razón de su religión, color de piel, género o raza, es algo inaceptable. No es posible renunciar a esto por motivos políticos, o por el imperio de la fuerza. Estoy persuadida de que decir la verdad ante el opresor, déspota, no es solo es un derecho de todos sino un deber también. 

En el plazo de menos dos meses fue ordenada para retirar dos informes emitidos por la ESCWA , no por faltas defectos de fondo,  y ni porque usted necesariamente disiente del contenido, sino como consecuencia de presiones políticas ejercida por estados responsables de graves violaciones de los derechos de los pueblos de la región, y contra humanidad en general. 

 He visto con mis propios ojos como los moradores de esta región atraviesan un periodo de sufrimiento y dolor, nunca en la historia moderna han sido alcanzado. La catarata de catástrofes que les invade en estos tiempos, es consecuencia de una serie de injusticias, que no solo no fueron atendidas debidamente, sino que fueron acalladas, incluso instigadas o participadas por gobiernos dominantes y poderosos de la región o fuera de ella. Estos mismos gobiernos son los que le presionan a usted en estos momentos para acallar la voz de la justicia, y los llamamientos a implementarla que contiene el informe. 

En consideración de todo lo dicho, no puedo más que reiterar las conclusiones del informe de la ESCWA, que acusan a Israel de fundar un régimen de segregación racial, apartheid, con la intención de imponer un grupo étnico sobre otro. 

Las pruebas que contiene el informe son concluyentes, me basta señalar en esta ocasión que ninguno de los que arremetieron contra el informe, cuestionaron un solo punto del contenido. 

Me vio en el deber de arrojar luz sobre la verdad y no omitirla bajo un tupido velo, ni acallar los testimonios y las pruebas. La dolorosa realidad es que el régimen de apartheid sigue vigente en el siglo XXI, esto es algo inaceptable bajo ningún concepto, y no se puede justificar éticamente de ningún modo.

Yo, personalmente no presumo de tener un ética superior a la suya, señor secretario general, ni de tener una viste de lince más que usted. La cuestión puede ser gracias a un vida entera que pase en esta región, atestiguando las nefastas consecuencias, de reprimir a la gente, impidiendo se canalicen sus sentimiento de injusticia con medios pacíficos. 

Por todo lo dicho, y después de una larga reflexión, he llegado a la conclusión que no contemplo la retirada, una vez más, de un informe de las Naciones Unidas, absolutamente y exquisitamente documentado, sobre violaciones graves de los derechos humanos, por otro lado soy consciente de que las claras ordenes del secretario general deben ser cumplidas, en consecuencia llegamos a un nudo irresoluble más que apartándome, permitiendo que otros hagan lo que en conciencia no puedo hacer. Sé que me restan dos semanas para finalizar mi trabajo, lo digo para que sepa que mi dimisión no pretende ser una forma de presión política sobre usted. Sencillamente dimito por responsabilidad, compromiso con los pueblos con los que trabajamos,  con la ONU, y con mi propia conciencia.. No puedo omitir la verdad sobre un crimen flagrante, que provoca todo este sufrimiento a un gran número de seres humanos. 

Por todo dicho le comunico mi dimisión de las Naciones Unidas 

Traducción fiel al texto en árabe escrito por la señora Rima Jalaf ( Khalaf) realizado por Sadaka Jalil.