Visita de Netanyahu a México

Esta carta ha sido dirigido a la Senadora Laura Rojas, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores Organismos Internacionales.

 

 

Estimada Senadora, Laura Rojas @Laura_Rojas_

Veo con preocupación, si no asco, que se prepara nuestro país para recibir al Primer Ministro de Israel en días próximos.

Si bien, la complascencia de nuestro país frente a los cínicos actos barbáricos de los sionistas ya no me sorprende, ya que deriva de intereses económicos; me parece profundamente ofensivo que semejante representante de lo peor que brinda la humanidad se presente en nuestro país, especialmente después de haber ofrecido apoyo al presidente de los Estados Unidos de América en lo que refiere a la construcción del muro fronterizo, sin que nuestros representantes alcen la voz al respecto.

Le pido vehementemente, se ponga a discusión el tema en la comisión que usted dirige. Nuestro país no puede permitirse el declarado pisoteo a su dignidad, que en este sexenio se ha venido dando, siendo claro ejemplo la visita de Trump a nuestro país previo a su investidura como presidente.

Evidentemente no se le puede negar pisar nuestro suelo, pero alguien debe pronunciarse en contra de la visita. Los mexicanos demandamos respeto.

Sin otro particular, me despido de usted.

Atentamente.

Francois Cirett

21729930_1481379228608867_420272133_o

Anuncios

Israel exige compensación de los residentes después de demoler sus casas

Las consecuencias de las excavadoras israelíes arrasando la aldea de Al-Araqeeb en Negev [Sarah Stern / Twitter]

Imagen de los  bulldozers israelíes después de demoler la aldea beduina árabe de Al-Araqeeb [Sarah Stern / Twitter]

24 de agosto de 2017 a las 5:03 pm

Traducción de Ana Rosa Moreno para Movimiento de BDS México

Después de la demolición de una aldea palestina en el Negev, un tribunal israelí ha ordenado a los residentes de la aldea de Araqib que paguen al gobierno por el costo de la demolición de sus viviendas. Se ha pedido a seis residentes del pueblo “no reconocido” por el Estado (ocupante) Israelí que paguen un total de 541.000 dólares por el costo acumulado de destruir sus casas 116 veces desde 2010.

El pueblo Palestino es uno de los muchos que se establecieron en el Negev después de la expulsión de los Palestinos de sus hogares en 1948. Después de la expulsión de 750.000 palestinos, más de 600 aldeas fueron arrasadas por las milicias sionistas.

Al-Araqib es sólo una de las otras 35 aldeas beduinaspalestinas que el Estado (ocupante) Israelí se niega a reconocer y ofrecer asistencia gubernamental. Según la Asociación de Derechos Civiles en Israel (ACRI), más de la mitad de los aproximadamente 160.000 beduinos en el Negev residen en “aldeas no reconocidas”.

Leer más: Miles de árabes israelíes se manifiestan en contra de la demolición de casas en Israel

A pesar de que estos pueblos son tan antiguos como Israel mismo y el modo de vida de los beduinos se extiende mucho más atrás, las aldeas están bajo constante amenaza. No sólo los residentes se les niegan los derechos básicos, sino que cientos de miles tienen la amenaza constante de demolición colgando de sus cabezas.

Habiendo hecho demoler 116 veces sus casas , seis de los 34 residentes que decidieron ver el proceso legal hasta el final se ven obligados a pagar más de medio millón de dólares. Los tribunales israelíes han exigido una indemnización no sólo por la demolición de los hogares, sino también por el costo de los abogados estatales. Todavía no está claro cuál será la sanción para los beduinos si no pagan los daños exigidos por el Estado, como es probable.

Los representantes de los residentes que condenan la decisión del tribunal como un doble castigo están considerando una apelación. “En mi opinión, el estado demolió el pueblo en violación de la ley, y es un paso más para exigir una compensación por un acto que no era legal en primer lugar”, dijo el abogado Khaled Sawalhi, el representante legal.

Los grupos de derechos humanos también han criticado la medida por varios motivos. Haya Noah, director del Foro de Convivencia del Néguev para la Igualdad Civil, fue citado por Haaretz como sorprendido por la decisión del tribunal. Señalando que las demoliciones son llevadas a cabo por unidades con un presupuesto anual del Estado; Agregó “no hay razón real para reclamar el pago”.

Noah también dijo: “En lugar de empujar a los residentes a la pared, el Estado debe proporcionar refugio para los aldeanos y detener la campaña de demoliciones y acoso”.

Link de origen: https://www.middleeastmonitor.com/20170824-israel-demands-compensation-from-residents-after-demolishing-their-homes/

​Plumaje de pájaros: supremacía blanca y sionismo. 

Nada Elia – Jueves 24 agosto 2017 16:41 UTC

Traducción de Rocío Campos Ancla para Movimiento de BDS México

La supremacía blanca y el sionismo son dos de una misma clase, ambos modelados en la exclusión étnica. Por lo tanto, si uno se opone a la exclusión y el deseo de una nación racial o religiosamente “pura”, uno debe oponerse al sionismo.

 Nada Elia – Jueves 24 agosto 2017 16:41 UTC

Una bandera confederada apareció en la ventana de un apartamento en el East Village de Manhattan en Nueva York la semana pasada, y los vecinos se indignaron. Algunos lo atacaron con piedras, llamándolo un crimen de odio. Muchos dijeron que no pertenecía a una ciudad tan diversa.

Lo que pocos parecen haber notado es que la bandera se levantó junto a una bandera israelí, compartiendo la misma ventana. Claramente, el ocupante sin nombre comprendió las ideologías similares detrás de la supremacía blanca y el estado de Israel, que depende de la supremacía judía sancionada por el gobierno. 

El residente de Nueva York que muestra ambas banderas no está solo. Una imagen que se ha vuelto viral en los medios de comunicación social, después de ser publicado por primera vez en Twitter por un Chris Arnade, muestra una casa en un entorno rural también  una bandera confederada justo por encima de la bandera israelí.

Me pregunto que esta pasando en esta casa ahora pic.twitter.com/KlqHCHt8Fr
— Chris Arnade (@Chris_arnade) 16 de agosto del 2017
Pero el razonamiento detrás de la vinculación de los dos símbolos – la supremacía blanca y el sionismo – está lejos de ser tortuoso. Los dos no son extraños compañeros de cama, sino más bien aliados naturales. Ambos representan el deseo de establecer y mantener una sociedad homogénea que se pocisiona como superior, más avanzada, más civilizada que los “otros” que, desgraciadamente, están en su seno, una “amenaza demográfica” contenida a través de muros fronterizos   y estrictas leyes migratorias. El fascismo norteamericano, entonces, está sosteniendo un espejo al sionismo.

Richard Spencer, el líder de facto del movimiento supremacista blanco “alt-right” en Estados Unidos, articuló lúcidamente ese argumento cuando respondió a un reportero en el Canal 2 de Israel, quien le preguntó acerca de los cantos de “sangre y tierra” que sus seguidores estaban declamando en el mitin de Charlottesville en Virginia a principios de este mes.

Spencer explicó que, lógicamente, los sionistas deben “respetar” sus puntos de vista: “… un ciudadano israelí, alguien que entienda su identidad, que tenga un sentido de nación y pueblo, y la historia y la experiencia del pueblo judío, alguien como yo, que tiene sentimientos análogos sobre los blancos. Se podría decir que soy un sionista blanco -en el sentido de que me preocupo por mi gente, quiero que tengamos una patria segura por y para nosotros. Justo como usted quiere una patria segura en Israel “.

 Esta no es  la primera vez que Spencer comparó sus puntos de vista supremacistas con el sionismo. En diciembre de 2016,  argumentó con un rabino  que Israel no da cabida a la diversidad.

“Ustedes vienen aquí con un mensaje de exclusión radical. Mi tradición enseña un mensaje de inclusión radical, tal como lo incorpora la Torá “, dijo el rabino Matt Rosenberg, de la Universidad Texas A & M a Spencer antes de ofrecerse:” ¿Te sentarías y estudiarías la Torá conmigo y aprenderías del amor? “. 

“¿Realmente quieres una inclusión radical en el Estado de Israel?” Spencer respondió: “Los judíos existen precisamente porque no asimilan  a los gentiles … Yo respeto eso de ustedes. Quiero que mi gente tenga ese mismo sentido de sí mismos.” Rosenberg Se quedó sin habla, incapaz de contestar a Spencer.

Aprovechando esta comprensión de las ideologías similares, un Website vende realmente los pins de la amistad con la bandera confederada y la bandera israelí que cruza encima.

Contra todo el mundo 

Esto no quiere decir que los fascistas, neonazis y supremacistas blancos son “como” judíos. No hay mala interpretación ni minimización del odioso antisemitismo de los cánticos de sangre como “Los judíos no nos reemplazarán”. De hecho, los racistas tienden a disgustar a cualquiera y todos los que no son de su comunidad, y los supremacistas blancos en particular no sólo son Antisemitas, pero también, obviamente, anti-negros, anti-indígenas, anti-latinos, islamófobos, homofóbicos y misóginos. 

La “historia nacional” de las manifestaciones fascistas es de las desposesiones de los pueblos indígenas de este continente, junto con la esclavización de afroamericanos. Los inmigrantes que tendrían orden de deportación del gobierno provienen principalmente de América Latina, así como del mundo árabe y musulmán. Sí, los blancos racistas vuelven a proclamar con orgullo su anti-semitismo. Pero con su abrazo de Israel, también están, indirectamente, confirmando que el antisemitismo y el antisionismo son cosmovisiones completamente diferentes.

Uno, el antisemitismo, es una manta, el odio indiscriminado de la gente simplemente por lo que son, por accidente de nacimiento. El otro, el antisionismo, está basado en la convicción política de que un sistema de supremacía racial está equivocado, sin importar quién se involucre en él. De hecho, los antisionistas comprenden plenamente que, con decenas de miles de iglesias en los Estados Unidos y alrededor del mundo apoyando a Israel, en realidad hay más sionistas cristianos que judíos en el mundo. Muchos de esos sionistas cristianos son también supremacistas blancos.

Este desafortunado momento de la historia de Estados Unidos, por tanto, nos debe dar la oportunidad de desentrañar el antisemitismo del antisionismo. Es una distinción que los activistas por los derechos de los palestinos han estado discutiendo desde hace mucho tiempo, pero que sigue siendo difuminada por comentarios oficiales de que las críticas a las políticas de Israel es una forma disimulada de odio judío.

La ecuación intencional del antisionismo con el antisemitismo ha obstaculizado la justicia para Palestina y el pueblo palestino durante demasiado tiempo, y sirve para censurar las críticas a Israel, pero también, lo que es más importante, busca cerrar la organización actual para poner fin a las múltiples violaciones del derecho internacional por parte de Israel. 

Así, vemos que los esfuerzos legislativos para criminalizar a la campaña mundial de boicot, desinversión y sanciones en Israel (BDS) hasta que respete los derechos humanos del pueblo palestino, se presentan como medidas para detener el antisemitismo. 

Si queremos obtener algo desde este momento crítico, debemos aprovechar absolutamente la oportunidad que nos ofrecen los supremacistas blancos para poner de relieve las similitudes entre el fascismo y el sionismo. Nos incumbe señalar que el antisemitismo es desenfrenado dentro de las comunidades neonazis, “alt-right” y fascistas, incluso cuando celebran a Israel , precisamente porque es un modelo de exclusión étnica, mientras que los organizadores antisionistas son participantes en una amplia organización antirracista, aliados con los afroamericanos, los pueblos indígenas, los inmigrantes y los cientos de miles de judíos que también critican a Israel.

El momento antifascista en Estados Unidos es también un momento para que los sionistas reconsideren su apoyo a cualquier Estado fundado en la limpieza étnica y las prácticas de exclusión. Sí, la supremacía blanca y el sionismo son pájaros de pluma, cuyas banderas pueden y vuelan juntas. Por lo tanto, si uno se opone a la exclusión, la aspiración a una nación racial o étnica o religiosamente “pura”, uno debe oponerse al sionismo. 

Los americanos están hablando de un “momento de revelación”, en el que la corriente histórica de la supremacía blanca vuelve a surgir, porque está sancionada por la actual administración. Tal “momento” de revelación ha estado sucediendo durante muchos años en Israel, cuyo gobierno está adoptando medidas cada vez más discriminatorias, llevando a la ONU a nombrar la ley de la tierra por lo que es: el  apartheid, un crimen contra la humanidad. Es imperativo exponer y denunciar a ambos. 

–  Nada Elia  es escritora y comentarista política de la diáspora palestina, que actualmente está trabajando en su segundo libro, Who You Callin ‘Demographic Threat? Notas de la Intifada Mundial. Profesora de Género y Estudios Mundiales (jubilada), es miembro del colectivo dirigente de la Campaña de Estados Unidos por el Boicot Académico y Cultural de Israel (USACBI)

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Oriente Medio.

El indicador de Israel y la bandera de la Confederación-batalla colgaron fuera de una casa en el  condado sabio, Virginia, 2016 (Chris Arnade / twitter)

Link de origen: http://www.middleeasteye.net/columns/birds-feather-1463289527

Graffiti palestino satiriza la obsesión de Trump por los muros

Traducción: Palestinalibre.org

Aparece unas nuevas obras de arte en el Muro de Apartheid israelí satirizando los planes del presidente de los Estados Unidos de construir un muro en la frontera con México

La imagen, por el artista de graffiti Lushsux, se inspira en la reciente visita de Trump a Jerusalén. Foto de MEE y agencias
La imagen, por el artista de graffiti Lushsux, se inspira en la reciente visita de Trump a Jerusalén. Foto de Yamen Elabed.

Un artista del graffiti ha satirizado a Donald Trump con un retrato pintado en el Muro de Apartheid en Belén.

Imágenes del Presidente de los Estados Unidos, inspiradas en fotografías tomadas durante su visita de mayo al Muro de los Lamentos en Jerusalén, fueron creadas por el artista grafitero palestino que usa el seudónimo de Lushsux.

El artista pintó a Trump descansando su mano sobre el muro con un texto en burbuja que dice en inglés “voy a construirte un hermano”.

En otra obra, Trump sonríe lúgubremente cuando abraza una de las torres de vigilancia del Muro, estructuras equipadas por soldados y a menudo marcadas por pintura lanzada contra el hormigón durante las protestas.

Las pinturas satirizan los elogios de Trump al muro, que fue aprobado por Ariel Sharon en el año 2002 y que prohíbe a los palestinos que viven en Cisjordania acceder a sus tierras al otro lado del muro.

La estructura ha sido condenada por grupos de derechos, que argumentan que su construcción ha facilitado el acaparamiento de territorio más allá de la Línea Verde de 1949.

Turistas en el graffiti de @Lushsux en el Muro de Aparthied.

El Presidente Trump espera construir una estructura similar en la frontera sur de los Estados Unidos, con el objetivo de evitar que los migrantes se trasladen a Estados Unidos desde México.

En una llamada telefónica en enero, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, afirmó que Benjamin Netanyahu le había dicho personalmente que “el muro funciona”.

“Usted sabe, usted mire a Israel, tiene un muro y todos dijeron que no lo construyeran pues no funcionaría, un 99,9% de las personas que intentan llegar a través de ese muro no pueden cruzar y más”, dijo, según una transcripción publicada el jueves por el diario The Washington Post.

La obra pasa a formar parte de una galería de graffitis que se ha extendido a través del Muro en los últimos años. Imágenes de palomas capturadas por francotiradores y manifestantes lanzando ramos se han convertido en famosas, además artistas mundiales como Banksy y Ron English han viajado a Palestina para utilizar como un lienzo los 8 metros de altura de los paneles de hormigón.

Banksy incluso ha abierto un hotel, llamado The Walled Off Hotel, junto al muro, en Belén.

Artistas palestinos también han dejado su huella en el muro, aunque a menudo han permanecido anónimos.

Entre las notables creaciones se incluyen enormes retratos de los líderes palestinos como; Leila Khaled, Marwan Barghouti y Yasser Arafat, y representaciones de Handala, la figura de los refugiados creada en 1969 por el dibujante Naji al Ali.

Lushsux hasta ahora no ha respondido a las consultas sobre este tema.

Facebook: Lushsux

Twitter: @lushsux

Instagram: @lushsux

Fuente: Palestinian graffiti satirises Trump’s obsession for walls

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org.

Fuente: Middle East Eye / Traducción: Palestinalibre.org

  • Seis cosas que hay que decir sobre la violencia en Jerusalén y Cisjordania

    La opinión de un israelí que quiere la paz y la convivencia entre árabes y judíos con iguales derechos, una visión más objetiva de la violencia de los últimos días en Jerusalén Este

    La policía israelí cerca de la Explanada de las Mezquitas, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde han tenido lugar los enfrentamientos causados por las nuevas medidas de control de Israel. (Foto: Hadas Parush / Flash90)

    Haggai Matar

    Las tensiones en Jerusalén estallaron la semana pasada en un sangriento día que dejó cuatro palestinos y tres israelíes muertos. Las fuerzas de seguridad israelíes mataron a dos palestinos durante las manifestaciones que tuvieron lugar el viernes fuera de la Ciudad Vieja de Jerusalén, mientras que un tercer palestino fue asesinado por un colono en el asentamiento de Maale Zeitim, en Jerusalén Este. El sábado por la noche, un cuarto palestino cayó muerto en los enfrentamientos. Por otra parte, el viernes, un palestino del pueblo cisjordano de Kobar entró en el asentamiento israelí cercano de Halamish y mató a puñaladas a tres israelíes, antes de ser disparado y herido por un vecino. He aquí seis cosas que debemos tener en cuenta al hablar de la espiral de violencia de la que estamos siendo testigos.

    1. No hay, y no puede haber, ninguna justificación para el asesinato de familias que están pacíficamente en sus casas. Ni en el asentamiento de Halamish, ni en el asentamiento de Itamar, pero tampoco en la Franja de Gaza. No puede justificarse por la existencia de la ocupación o porque uno viva puerta con puerta con un miembro de HAMAS que ha sido atacado por un misil israelí. No puede haber ninguna justificación.

    2. Las protestas y la desobediencia civil de los palestinos en Jerusalén Este la semana pasada, que fueron seguidas de un previsible y prevenible brote de violencia durante el fin de semana, no están teniendo lugar simplemente porque no quieran pasar por los detectores de metales, como ha escrito Noa Levy. La cuestión central es, más bien, los cambios graduales que Israel está introduciendo en el status quo de la Explanada de las Mezquitas y el establecimiento de puestos de control israelíes en las entradas a la misma. Las restricciones israelíes que controlan quiénes pueden y no pueden entrar en la Explanada de las Mezquitas son lo que ha causado las protestas masivas durante la semana pasada.

    3. No es exacto decir que “los palestinos han violado el status quo”. Un acto de violencia perpetrado por tres personas — un acto que fue condenado por la Autoridad Palestina, el Comité Árabe de Supervisión y todos los partidos políticos árabes de la Lista Conjunta israelí — no puede ser razonablemente cargado en la cuenta de toda una nación. Además, no olvidemos que los tres atacantes eran ciudadanos israelíes que vivían en Israel, que viajaron a Jerusalén desde sus casas de Israel, y que, por lo tanto, estaban en un territorio bajo el control absoluto de la policía y el Shin Bet israelíes. Echar la culpa únicamente al Waqf (el organismo islámico jordano que administra la Explanada de las Mezquitas debido a un acuerdo firmado por Israel hace medio siglo) por no haber evitado el ataque es simplemente absurdo.

    Lo que ha pasado es que Israel ha alterado el status quo que ha permanecido relativamente estable durante los últimos 50 años.

    Fieles palestinos celebran una oración masiva en las calles de Jerusalén Este como acto de desobediencia civil después de que Israel impusiera unilateralmente controles en los accesos a la Explanada de las Mezquitas. (Foto: Yotam Ronen / Activestills.org)

    4. Es completamente posible encontrar y poner en práctica una solución de seguridad alternativa, en coordinación con el Waqf, en lugar de provocar e incendiar a la población palestina. Hay alternativas. Las advertencias para detener la espiral de violencia provinieron de la Casa Blanca, las capitales de la región e incluso de los propios servicios secretos y autoridades militares israelíes. Sin embargo, el gobierno israelí decidió seguir adelante con las provocaciones, socavando la seguridad y causando las muertes de siete palestinos e israelíes, todo ello en nombre de la “seguridad”. Varios analistas han sugerido que razones de política interna han influido en esa decisión.

    5. En los últimos días, he visto un aumento dramático del número de israelíes que se refieren a los palestinos como “animales”, “subhumanos” y “monstruos”. Tal vez soy ingenuo: quizá estas ideas han estado siempre ahí. Tiemblo cuando leo estas cosas. Es deshumanización, pura y dura. Es convertir a las personas en seres no humanos y, por consiguiente, justificar cualquier cosa que decidas hacerles. Como si no existiera un contexto: una situación política, una ocupación militar, un conflicto que dura ya un siglo. Utilizar ese tipo de expresiones pinta una realidad en la que hay personas ilustradas de un lado y animales de otro. Es aterrador y recuerda a periodos más oscuros de la historia de la humanidad.

    ¿Cómo educar a los niños con ese tipo de ideas, pensando que el único futuro posible de esta tierra supone la extinción o expulsión de uno de los dos pueblos que viven en ella?

    6. Hay una solución, y no solo sobre la cuestión de Al Aqsa y los detectores de metales, que si se acordara con el Waqf y las autoridades jordanas podría calmar las cosas fácilmente. Pero eso es solo el comienzo.

    La derecha israelí sigue argumentando que la ocupación es algo con lo que se puede vivir. (Una situación en la que dos pueblos comparten esta tierra, pero uno de ellos es superior y es soberano, disfrutando de plenos derechos civiles y humanos, y el otro está eternamente subyugado y sin plenos derechos.) Eso no es posible.

    No podemos mantener a casi dos millones de personas sitiadas en Gaza, sin aguasin electricidad y con un sistema de salud precario. No podemos mantener encerrados a más de dos millones de personas en Cisjordania detrás de muros de hormigón y vallas de alta tecnología, mientras Israel sigue controlando todos los aspectos de sus vidas cotidianas… arrestando a autoridades electas y activistas, decidiendo quién puede salir del país, qué bienes pueden importar y exportar, quién puede trasladarse al trabajo o al hospital dentro de Cisjordania, qué parcelas de tierra pueden ser confiscadas para construir asentamientos en ellas, etcétera.

    No podemos seguir insistiendo en una Jerusalén unida, que está realmente dividida entre “ciudadanos” judíos y “residentes” palestinos (un estatus que puede ser revocado en cualquier momento), entre aquellos para quienes las autoridades construyen casas e invierten en educación, infraestructuras y servicios sociales, y aquellos otros condenados a vivir en la pobreza. No nos podemos permitir un futuro en el que la discriminación entre judíos y árabes sea una característica incuestionable de nuestro país.

    Nada de esto es sostenible. O, para ser más precisos, no podemos esperar un futuro bucólico, tranquilo y pacífico si se mantienen esos sistemas opresivos y discriminatorios. Hemos aprendido esa penosa lección una y otra vez, y, sin embargo, nos negamos a aceptarla. Hay otro camino. Podemos terminar con la ocupación y abrir un camino de paz y plena igualdad. Sin eso, nuestras vidas estarán atravesadas de la repetición interminable de situaciones semejantes a las vividas en los últimos días. Toda discusión de los acontecimientos de la semana pasada que no aborde el contexto más general estará desconectada de la realidad.


    Haggai Matar es periodista y activista político israelí. Es director ejecutivo de 972 — Advancement of Citizen Journalism,, la ONG que publica +972 MAGAZINE.

    Publicado originalmente en: Six things that must be said about the violence in Jerusalem and West Bank+972 Magazine, 23/07/2017

    Traducción: Javier Villate (@bouleusis)

    Estas cuatro cosas le impedirán entrar a Israel bajo su nueva prohibición de viajes a activistas del BDS

    Después de que los activistas de BDS les fuera impedido viajar en  un avión  a Israel, el primer ministro advierte: “Las reglas del juego han cambiado

    Judy Maltz 25.07.2017  

    Ilustración de Carlos Latuff.

    Un día después de que cinco activistas de boicot,  desinversión y  sanciones les fuese prohibido viajar desde Estados Unidos a Israel, los altos ministros del gobierno israelí publicaron una declaración oficial explicando su decisión de mantenerlos fuera del país.

    Éstos eran activistas prominentes que abogan continuamente por un boicot y que intentaron venir a Israel como parte de una delegación de las organizaciones extremistas del boicot cuyo propósito entero es dañar Israel , dijo el Ministro del Interior Arye Dery y el Ministro de Asuntos Estratégicos Gilad Erdan 
    Por otra parte, Erdan dijo que las reglas del juego han cambiado, y que las organizaciones que buscan perjudicar la seguridad nacional de Israel a través de boicots se les negara la entrada al país.
    El ministro del Interior es responsable de hacer cumplir la nueva ley. Una portavoz dijo que las decisiones se toman caso por caso, generalmente de acuerdo con las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Estratégicos, que monitorea el movimiento internacional de boicot.
    El Ministerio del Interior previno en este caso, y también impedirá en el futuro, la entrada de activistas del boicot cuyo principal objetivo sea obrar contra el Estado de Israel”, dijo Dery.
    Los cinco activistas a los que se les proibio volar a Israel formaban parte de una delegación interreligiosa de 22 miembros. Estaban a punto de abordar un vuelo de Lufthansa desde el Aeropuerto Internacional de Washington Dulles cuando un representante de la aerolínea les notificó que habían recibido instrucciones de las autoridades de inmigración israelíes de no permitirles volar.
    Los activistas impedidos de volar con el grupo eran miembros de tres organizaciones que apoyan BDS: Voz judía para la paz, musulmanes americanos para Palestina y beca Presbyterian de la paz.
    El lunes, el Ministerio del Interior publicó una lista de criterios que determinan qué organizaciones y activistas caen bajo la controversia de la nueva prohibición. Las organizaciones a las que se dirigen, de acuerdo con estos criterios, son aquellas que promueven un boicot  activa, consistente y continuamente.
    La prohibición de los activistas de BDS, según el documento, se aplicará a los activistas de las organizaciones que han sido atacadas, así como a los activistas independientes que cumplan uno de los siguientes criterios:
    1. Poseer cargos de alto nivel en las organizaciones seleccionadas.
    2. Ser activistas clave en el movimiento de boicot, independientemente de que operen de forma independiente o por medio de las organizaciones seleccionadas.
    3. Son figuras de establecimiento (como alcaldes) que abiertamente apoyan un boicot.
    4. Funcionan en nombre de las organizaciones seleccionadas.
    Una lista completa de las organizaciones que han sido objeto de la nueva ley será publicada en un futuro próximo, dijo una portavoz del Ministerio de Asuntos Estratégicos.

    Publicación original en: http://www.haaretz.com/israel-news/.premium-1.803427?v=E4EE3B9F0431F7A5D1C974042D66CB6E

    Ilan Pappé sobre la negativa de Radiohead de cancelar su concierto en Tel Aviv. 

    Escribe Ilan Pappé historiador israelí y escritor de “La Limpieza Étnica” 

    La opresión de los Palestinos en los territorios ocupados no ha cesado durante un día en los últimos 50 años. Esta opresión incluye las violaciones cotidianas de los derechos humanos y civiles Palestinos y no perdona a los niños, las madres embarazadas, los ancianos, las personas discapacitadas, hombres y mujeres comunes.
    El llamado proceso de paz no ha podido acabar con esta opresión. Y cada fracaso en  sus diversas etapas ha producido más opresión y desesperación para los millones de Palestinos que viven en Cisjordania y la Franja de Gaza.

    La única manera de acabar con esta opresión es enviar un fuerte mensaje a la sociedad israelí y al gobierno de que el mundo no ha olvidado a los Palestinos y sus demandas para el fin inmediato de la ocupación. El único mensaje que funciona es el de la Presión, tal como se aplicó contra el Apartheid de Sudáfrica, y que resultó ser eficaz para derribar ese régimen. Tal mensaje sólo puede ser llevado a cabo a través de la campaña de boicot, desinversión y sanciones contra el estado de Israel. Parte de esta campaña justa y eficaz es el boicot cultural y académico. 

    Se envía un fuerte  mensaje de que hay una etiqueta de precio adjunta a la inhumanidad impuesta por el gobierno Israelí y tolerada por sus decenas de miles de ciudadanos. Mientras los Israelíes disfrutarán escuchando a Radiohead en Tel Aviv, millones de Palestinos sufren de matanzas, deportaciones, detenciones sin Juicio (incluidos los niños), cierres, puestos de control, ausencia de agua y electricidad y confinamiento en la prisión más grande de la tierra.

    Sería inmoral realizar un concierto de rock en tales circunstancias.

    FB_IMG_1500419611537

    Músicos israelíes piden a Radiohead cancelar concierto

    FB_IMG_1499353282214

    Estimado Thom Yorke,
    Somos músicos israelíes que están escribiendo acerca de su concierto previsto en Israel el 19 de julio. Lo que entendemos es que el llamamiento público que insta a respetar el piquete por palestina y cancelar el concierto . Del mismo modo, vamos a liberar una carta pública porque no somos capaces de contactar de forma privada.

    Nos gustaría responder directamente a un comentario que hizo en la revista Rolling Stone. Refiriéndose a Roger Waters, Desmond Tutu y muchos otros artistas y figuras públicas que le han instado a respetar el llamamiento a un boicot cultural, en el que han dicho que “no entienden por qué no dar un concierto de rock o una conferencia en Universidad .

    Tenemos un gran respeto por Roger Waters y Desmond Tutu, pero sus problemas no son el tema, ya que sin duda sería el primero en reconocerlo. Aguas, Tutu y otros han recurrido a usted en respuesta a una petición de solidaridad por los palestinos. La convocatoria de un boicot cultural a poner fin a graves violaciónes de los derechos humanos por parte de Israel goza de un amplio apoyo de los palestinos. Para ellos, es evidente que entretienen a sus opresores en ese momento muestra una indiferencia a su sufrimiento y ayuda a perpetuar.

    Cualquier artista internacional que octue en Israel se convirtió en una herramienta de propaganda para el gobierno israelí. actuaciones internacionales en Israel sirven al Gobierno en su programa de lavado por sus crímenes de guerra contra los palestinos mediante la creación de una atmósfera ‘como si no hubiera pasado nada’ y que la realidad status quo de la colonización y la ocupación militar para los palestinos, está estandarizado. El mantenimiento de esta atmósfera depende en gran medida de la creación de una fachada que presenta a Israel como un estado dinámico, avanzado, progresista, con una vida cultural rica y diversa.

    En 2003, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí ha decidido invertir en una estrategia de relaciones públicas para “dar una nueva imagen de Israel,” desviar la atención de los crímenes de guerra de Israel destacando éxitos culturales y científicos de Israel. No hace falta decir que el gobierno, que acaba de cumplir 50 años de brutal gestión militar de Cisjordania y la Franja de Gaza ocupada palestina, no debe ser apoyado, incluso sin intención. No hay que dar al gobierno, que ha legislado para prohibir incluso la conmemoración del desplazamiento de la mayoría de la población indígena palestina en 1948, la posibilidad de declarar que los artistas y músicos defienden sus políticas.

    No se puede impedir el efecto de una representación en Israel, incluso con las mejores intenciones. Cualquier afirmación de que lo que quería hacer en el escenario se ve ensombrecido por el hecho de que ha sobrepasado la línea establecida por la gran mayoría de las organizaciones de la sociedad civil palestina. Por contra, si decide no actuar, enviaría un mensaje fuerte para el gobierno israelí mostrando su política racista y las graves violaciónes de derechos fundamentales de los palestinos . Esto también enviaría un mensaje a la población palestina diciendo que apoya la forma muy práctica su lucha.

    Israel está cada vez más conocida por ser el lugar con el que los artistas de vanguardia los que se preocupan por la igualdad y la libertad ya saben lo tienen que hacer y estan convencidos de que esta realidad ayudará a empujar al gobierno de Israel a cambiar su política injusta y ayudará a convencer a las empresas a retirar sus inversiones de Israel, tal como lo hicieron en Sudáfrica del apartheid. No cancelar su concierto estropearia la fachada como si no hubiera pasara nada

    Les pedimos que no viole el boicot palestino. Seguimos dispuestos a hablar con usted acerca de cualquier pregunta o preocupación que pueda tener y quedamos a su disposición para compartir con ustedes.

     

    https://www.bdsfrance.org/des-musiciens-israeliens-a-thom-yorke-annuler-le-concert-de-radiohead-abimera-la-facade-comme-si-de-rien-netait-disrael/

    Hablar más de Israel

    FB_IMG_1497623158108

    El fin de la ocupación está en manos del ocupante, no del ocupado. Hay que dar voz al Israel real y a los colonos

    Son preguntas y comentarios habituales dirigidos a los corresponsales en Jerusalén y, en general, a quienes escriben sobre la ocupación israelí de los territorios palestinos. “No puede ser que Israel lo haga todo mal, ¿no?”; “Algo bueno tendrá Israel, aunque no lo digáis”; “No puede ser que todos los israelíes estén a favor de la ocupación, alguno habrá que esté en contra”; “Una cosa es lo que hace el Gobierno (de Netanyahu, de Olmert, de Sharon… puede elegirse dirigente) y otra lo que quiere la gente”; “Tenéis que hablar más de Israel, del otro Israel, el que es puntero en investigación, el de la gay parade de Tel-Aviv, el de la floreciente industria televisiva, el Sillicon Valley del Mediterráneo, el de la gente de izquierda que trabaja por la paz y la convivencia con los palestinos”. Antonio Muñoz Molina, en su justificación de por qué aceptó el Premio Jerusalén de literatura ante la presión de la campaña BDS (Boicot, desinversiones, sanciones), lo dejó escrito muy bien: “Hay personas y organizaciones no gubernamentales en Israel que trabajan para que haya una solución a este conflicto, y que desde luego tienen un compromiso ético con los palestinos igual, si no mayor, que el de muchas organizaciones que actúan desde fuera del país”. Otro intelectual, Joaquín Sabina, en idéntica tesitura, lo dijo también muy clarito: “Los mayores propalestinos que me encontré en la vida están en la izquierda judía de Tel-Aviv”, frase que abunda en esa tendencia tan progresista de ir a buscar propalestinos antes en Israel que en la propia Palestina.

    La reciente manifestación en Tel-Aviv de 15.000 personas a favor de la solución de los dos Estados me ha recordado estas preguntas. Es como si lo oyera: “Vosotros los periodistas hablando de un Israel en deriva derechista, enterrando la solución de los dos Estados, y una vez más la sociedad israelí os supera, os demuestra que es mucho más plural y heterogénea de lo que os empeñáis en enseñarnos en vuestras crónicas y análisis de parte”. “Pro-palestinos, que sois unos pro-palestinos, que no solo os posicionáis a favor de los palestinos sino que acalláis las numerosas voces dentro de la sociedad israelí que defienden la paz, la negociación y el entendimiento”.

    Con hechos sería bastante sencillo enterrar el argumento: basta con ver la evolución de la Knesset y los programas electorales de los partidos a los que pertenecen sus diputados no ya de las últimas elecciones, sino desde las que Binyamin Netanyahu ganó en 2009. Y eso dando por bueno que cuando el Kadima de Ehud Olmert hablaba de “marcar las fronteras permanentes de Israel” (así ganó las elecciones el ahora encarcelado exprimer ministro) lo decía en serio, lo cual es dar mucho por bueno. Basta con observar la evolución de los asentamientos, en Cisjordania y en Jerusalén Este. Basta con leer y escuchar el discurso de la prensa israelí (leer la edición de Haaretz en inglés y pretender que lo que se lee allí es el auténtico Israel es un autoengaño). Basta con estudiar el corpus legal aprobado por la Knesset en los últimos años. Basta con prestar atención al contenido de los discursos de las organizaciones pro-israelíes en Washington. Basta, en definitiva, con mirar y escuchar. Pisar Israel de vez en cuando también ayuda.

    No, la de los dos Estados no es la posición mayoritaria ni de lejos en la sociedad israelí hoy. Hubo a grandes trazos dos intentos de lograr los “dos Estados que viven en paz y seguridad uno al lado del otro”, idea fetiche del proceso de Madrid y los acuerdos de Oslo. La primera fue la del laborismo israelí: dice la leyenda que nunca estuvo tan cerca la paz como en Taba en enero del 2001. Ese proceso, en realidad, había muerto unos meses antes, cuando Ariel Sharon visitó la Explanada de las Mezquitas y dio inicio la segunda Intifada. La llamada izquierda israelí jamás se recuperó de la acusación de la derecha de que la sangre vertida en la segunda Intifada fue consecuencia de su esfuerzo por lograr la paz. El segundo intento lo protagonizó, paradójicamente, Sharon. Más que intento fue convicción: la de que el sionismo debía sacrificar parte de la tierra a cambio de asegurarse la mayoría demográfica judía y el carácter democrático del Estado. Es decir, que Israel no podía permitirse seguir gestionando la vida de miles de palestinos bajo ocupación y que, de seguir así, su lucha mutaría de un movimiento de liberación nacional a otro de derechos civiles. Quién sabe adónde habría llevado su convicción Sharon si la enfermedad no se hubiera cruzado por su camino. Lo que sí sabemos es que sus famosas “dolorosas concesiones” pasaban por desmantelar los asentamientos en Gaza a cambio de no tocar prácticamente nada en Cisjordania. Su Palestina era un Estado territorialmente “contiguo” (bloques unidos por carreteras, puentes y túneles) pero no continuo, un delicioso eufemismo. Ambos intentos tenían otras cosas en común: de la vuelta de los refugiados palestinos, ni media palabra, por ejemplo. Entendían la paz como ausencia de violencia, y no como justicia.

    La sociedad israelí, pese a esos 15.000 manifestantes en Tel-Aviv, no cree en la solución de los dos Estados. Por varios motivos. Primero, porque a pesar de que cueste discernirlo en el discurso siempre victimista (el pequeño país rodeado de grandes amenazas internas y externas ante las que se mantiene firme y duro), Israel ganó militarmente la segunda Intifada. Los israelíes lo saben. Los palestinos lo saben. Y los ganadores no ceden tierra a los perdedores. Segundo, porque a nivel de Estados y gobiernos Israel ganó políticamente la segunda Intifada. Y tercero, porque Israel, como Estado, no ha actuado nunca en aras de hacer no ya viable, sino simplemente posible, la solución de los dos Estados. Puede ser que algunos de sus dirigentes creyeran en ella; lo que es difícil de negar es que la maquinaria del Estado, desde el Ejército a las instituciones, ha actuado sistemáticamente en su contra. De la década de los noventa hasta ahora, la ocupación, su maquinaria y su red de violencias se ha recrudecido. Hoy, los dos Estados, incluso si Palestina fuera contigua a lo Sharon, son inviables. Para ello hace falta tan solo mirar un mapa. Pero es que, además, la gran mayoría de los políticos israelíes de hoy no cree en la solución de los dos Estados. Nunca lo ha creído, como es el caso por ejemplo del mismo Netanyahu.

    Y sí, hay 15.000 manifestantes en Tel-Aviv. Y existe Breaking the Silence. Y B’tselem. Y Gideon Levy y Amira Hass. Y J Street en Washington. Y un puñado de periodistas que hacen vídeos en los que denuncian la ocupación que triunfan mucho en las redes sociales. Pero sus voces son irrelevantes. Sucede lo contrario de lo que se acusa a los corresponsales extranjeros: según su peso real en la sociedad israelí, se les da una atención desproporcionada. Porque los objetores de conciencia en el Ejército son cuatro, y a casi todos se les ha hecho reportajes. Porque las denuncias de Breaking the Silence son desgarradoras, pero son una minoría clarísima dentro del entramado militar del país. Hay voces que claman por la paz entendida como justicia, y el fin de la ocupación en Israel, cierto, pero darles espacio y atención por encima de su representatividad real no ayuda en nada a acabar la ocupación. Al contrario. Lo que ayuda a acabar con la ocupación es hablar mucho, con rigor y sin frivolidades, del Israel real. Dar voz a los colonos. Publicar el contenido de los libros de texto. Escuchar a los líderes espirituales de los partidos religiosos. Entrevistar a los jóvenes recién llegados de Brooklyn que se instalan en los asentamientos más hardcore de Cisjordania al grito de que esa tierra les pertenece a ellos y no a los ancianos cuya familia lleva generaciones cultivando los olivos. No hablar de Breaking the Silence sino del juicio al soldado Elor Azaria, de su familia y de sus vecinos. Preguntar a los movimientos que defienden los derechos LGTBI en la Gay Parade de Tel-Aviv qué piensan de los derechos humanos en Gaza.

    Porque, en el fondo, de quien hay que hablar es de Israel, de sus leyes, de sus políticas, de sus acciones. El fin de la ocupación está en manos del ocupante, no del ocupado.

    Muy necesario y oportuno artículo de Joan Cañete Bayle, de inaplazable lectura

    http://ctxt.es/es/20170614/Politica/13208/Palestina-Israel-solucion-dos-estados-paz.htm#.WUF7tQlz5e4.twitter